Me encantan las recetas con tradición, esas que pasan de generación en generación como receta secreta de familia, que cargan a sus espaldas una historia y que por mucho que busques nunca encontrarás la original, sino una con una pequeña variación por aquí o variación por allá. De esas es la que os traigo hoy, ¿Os apetece un poquito de historia?

Tarta sacher 2

Como habéis podido observar no he publicado nada relacionado con la Semana Santa, la verdad, no soy mucho de ella y no me sentía inspirada para ello. Sin embargo, eso no quiere decir que no me gusten las recetas tradicionales y con tradición todo lo contrario, cosa que tenga historia, cosa que me encanta investigar. Mis compis de la universidad pueden corroborarlo, me encanta hacer los análisis históricos de los proyectos jejeje.

Por ello, no os extrañe si más de una vez os traigo recetas que tienen su historia, tal y como pasa con la de hoy. De paso os daré una clasecita exprés para que no os quedéis con la intriga. Sin enrollarme más, os presento a la Tarta Sacher.

Tarta sacher 3

La Tarta Sacher o Sachertorte, tiene su origen en el año 1832 en Austria. Su creador, Franz Sacher, ayudante de cocina de la corte del conde y príncipe Klemens von Metternich. Según cuentan, se le hizo el encargo a Sacher debido a que el chef se puso enfermo para realizar la recepción de unos invitados especiales del príncipe. Podemos decir que la suerte estuvo de su parte y gracias a ello hoy podemos disfrutar de la Tarta Sacher.

Posteriormente viaja por varios países y se hace muy conocido. Vuelve a Viena, donde crea un negocio repostero en el que la Tarta Sacher cuenta con una posición privilegiada. Más adelante su hijo compra un palacio detrás de la Ópera de Viena donde hoy en día podemos encontrar el Hotel Sacher, que sigue vendiendo esta deliciosa exquisitez.

El fundamento de la tarta consiste en dos capas de bizcocho de chocolate rellena de mermelada de albaricoque y cubierta por un glaseado también de chocolate. Su decoración es austera como podéis observar y se puede acompañar de nata o crema chantilly para una deliciosa merienda.

Se puede culpar que se me metiera en la cabeza a un tarro de mermelada de naranja amarga que tenía pululando por casa y no sabía dónde gastar. Así que, con perdón de Sacher por haber modificado un pelín la receta os dejo con esta que la verdad tenía por ahí apuntada y no sé de dónde la saqué.

Y sin más me despido, ¡a terminar de disfrutar de la semana!

Tarta sacher 4

(Tarta Sacher)

Raciones: 1 tarta de 18 cm de diámetro.

Ingredientes:

Para la base:

125 gr. de chocolate, mejor si es 70%.

4 huevos, separados la clara de la yema.

115 gr. de harina.

120 gr. de azúcar.

120 gr. de mantequilla.

1 cucharadita de azúcar vainillado.

Mermelada de albaricoque para rellenar (o de naranja en mi caso)

Para el glaseado:

125 gr. de chocolate 70%.

125 gr. de nata para montar.

25 gr. de mantequilla.

Preparación:

Para preparar la base de la tarta, en primer lugar troceamos el chocolate y en un cazo a baño María lo derretimos hasta que quede bien disuelto. Dejamos atemperar.

En un bol, ponemos la mantequilla y el azúcar y batimos con las varillas hasta obtener una mezcla cremosa.

Una vez atemperado el chocolate se lo añadimos a lo anterior y batimos hasta que quede homogéneo. Añadimos las yemas una a una batiendo entre ellas a velocidad baja.

Por otra parte, batimos las claras junto con el azúcar vainillado a punto de nieve. Las incorporamos a la mezcla de forma envolvente, con mucho cuidado con una lengua de forma que las claras no se bajen demasiado y quede homogéneo.

Tamizamos y agregamos la harina, seguimos mezclando con suavidad hasta que se amalgame.

Vertemos la masa en un molde previamente engrasado y preparado con papel de horno y dejamos asentar mientras que precalentamos el horno a 150ºC calor arriba y abajo.

Finalmente horneamos durante 60 minutos aproximadamente comprobando hasta que al introducir un palillo este salga limpio.

Una vez horneado, dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.

Para preparar el glaseado calentamos la nata hasta punto de ebullición y vertemos sobre el chocolate troceado. Una vez homogéneo añadimos la mantequilla y mezclamos.

Cuando el bizcocho este frío cortamos por la mitad y rellenamos con la mermelada. Colocamos de nuevo el bizcocho relleno en la rejilla y vertemos el glaseado hasta cubrirlo completamente.

Dejamos enfriar y servimos.

Notas:

Es recomendable que los ingredientes estén a temperatura ambiente a la hora de preparar la receta.

Cada horno es un mundo, por eso el tiempo de horneado va a depender realmente de cada uno, recomiendo que vigiles a los 25 minutos aproximadamente.

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